Escuchando a Dios como Ignacio: ocho días de Ejercicios Espirituales
Un camino de ocho días con los Ejercicios Espirituales
Del 24 al 31 de agosto de 2026, ocho ejercitantes provenientes de Pennsylvania, New Jersey y New York se reunieron en el Centro Santa Rafaela, en Haverford, Pennsylvania, para participar en “Escuchando a Dios como Ignacio”, una experiencia de ocho días de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, ofrecida por el Ministerio Hispano Ignaciano.
El retiro brindó a los participantes la oportunidad de apartarse por unos días de las exigencias de la vida cotidiana para entrar más profundamente en el silencio, la oración, el discernimiento y el acompañamiento espiritual.
Los Ejercicios Espirituales invitan a quien los realiza a entrar en un encuentro personal con Dios y a crecer en la capacidad de reconocer cómo Dios está presente y actúa en su vida. Por medio de la oración y el discernimiento, el ejercitante busca alcanzar una mayor libertad interior para reconocer y responder a la llamada de Dios.
A lo largo de los ocho días, los participantes recorrieron algunos de los movimientos centrales de los Ejercicios Espirituales: reconocer el amor creador y misericordioso de Dios, contemplar la persona de Jesús, escuchar la llamada de Cristo, acompañarlo en su entrega y abrirse a una vida renovada en el amor y el servicio.
Cada día, los ejercitantes recibieron dos invitaciones para la oración personal y se reunieron individualmente con un acompañante espiritual. Este acompañamiento diario, parte importante de la experiencia del retiro ignaciano, les ofreció la oportunidad de reflexionar sobre lo vivido en la oración y discernir con mayor atención los movimientos de Dios en su interior.
El ritmo del retiro incluyó también la celebración diaria de la Eucaristía y espacios de conversación espiritual, en los que los participantes pudieron compartir libremente los frutos de su experiencia y escuchar cómo Dios también se hacía presente en el camino de los demás.
En el corazón de los Ejercicios Espirituales no se encuentra una serie de conferencias o presentaciones, sino el encuentro entre Dios y la persona que hace los Ejercicios. El silencio, la oración, el acompañamiento espiritual y las distintas invitaciones del retiro están al servicio de ese encuentro.
Al concluir el retiro, los participantes regresaron a sus hogares y comunidades llevando consigo una de las invitaciones permanentes de la espiritualidad ignaciana: buscar y encontrar a Dios en todas las cosas, permitiendo que aquello que descubrieron en la oración vaya dando forma a una vida más libre y generosa en el amor y el servicio.
Con gratitud
El Ministerio Hispano Ignaciano expresa su profunda gratitud a las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús por su hospitalidad en el Centro Santa Rafaela y por contribuir a hacer posible esta experiencia. Agradecemos de manera especial a la Hna. Michelle Cimaroli, ACI, por su cálida acogida, colaboración y generoso apoyo durante el retiro.
Extendemos también nuestro agradecimiento al P. Rocco Danzi, SJ, por su generosa dedicación y disponibilidad a lo largo de estos ocho días. Su ministerio como acompañante espiritual y confesor, junto con su servicio en la celebración diaria de la Eucaristía, ayudó a crear un ambiente de oración, discernimiento y encuentro con Dios.
Sobre todo, damos gracias a Dios por estos ocho ejercitantes que aceptaron la invitación a apartarse por unos días de sus rutinas cotidianas, entrar en el silencio y dedicar ocho días a un camino profundamente ignaciano: aprender a escuchar a Dios como Ignacio.
EN TODO AMAR Y SERVIR